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Todo el mundo ha oído que el cigarrillo afecta a la salud; pero eso no parece incidir en su consumo.

En promedio en Serbia considerado el país en donde más se fuma, una persona consume anualmente unos 2861 cigarrillos, ¿Puedes imaginar eso? Eso es casi unos 8 cigarros diarios. ¿Se imagina fumarse un cigarro de 26 kilómetros de largo?, porque eso es lo que se fuma un fumador serbio en 365 días, ¡pobres pulmones!

¿Sabes quiénes son los que más fuman a diario en Europa?

De cada 100 europeos 24 fuman diariamente y el país con mayor consumo diario es España, 28% de su población lo hace. El tabaquismo es uno de los gustos más peligrosos para la salud que existen y se han creado leyes para proteger a quienes no fuman; pero que terminan convirtiéndose en lo que se denominan fumadores pasivos, que son aquellas personas que no fuman; pero que al estar cerca de fumadores, terminan por perjudicar su salud, tanto o más que el propio fumador.

padres fumadores

La mayoría de las personas se ven más expuestas a complicaciones de salud cuando son fumadores, razón por la cual los gobiernos han creado legislación que permita intentar mitigar el problema. La regla es sencilla, a más fumadores, los gobiernos deberán atender más problemas de salud y eso significa que habrá que conseguir dinero que no es abundante. De manera que quienes fuman tendrían una especie de subsidio de salud por parte de los no fumadores, que terminarían pagando más impuestos para que los fumadores puedan ser atendidos en los centros de salud para atender sus enfermedades.

Además de no ser justo, quienes nunca han fumado pueden ser afectados al compartir el mismo espacio de quienes si lo hacen, lo peor del asunto es que también terminarán con las mismas enfermedades.

En la búsqueda de soluciones a esta situación hoy, España como muchos países que se han abocado a trabajar para resolver el problema hay leyes que tratan de proteger a los ciudadanos. La ley antitabaco en este país, reduce el fumar a habitaciones de hoteles; pero el número de estas habitaciones no puede exceder el 30% del total de las habitaciones con las que cuente el hotel u hostal. En el caso de Restaurantes sucede algo similar, hay un porcentaje del espacio dedicado a los fumadores.

El impacto económico no es mayor; pero imagine por un momento un padre que fume y ni su esposa ni sus dos hijos lo hagan y van a un restaurante, ¿Qué pasaría? Lo vemos a diario, si quiere fumar, el usuario deberá ir a un espacio en donde esté permitido y luego de terminar, entonces volverá a la mesa.

mujer fumando

Esta situación ha creado la necesidad de abrir establecimientos para fumadores; pero incluso al propio fumador no le es fácil estar en un ambiente repleto de humo y en ese caso ¿Qué pasa con la ley antitabaco y los empleados que allí trabajan que tienen que laborar en esas condiciones? Para nada es un asunto fácil de sobrellevar; pero sin duda leyes como esta tienen un largo trecho que recorrer y es seguro que se salvarán muchas vidas si las cosas se hacen bien.

El estar en un mismo restaurante y que exista una sala de fumadores; pero que comparta el aire acondicionado con la sala en donde no se puede fumar es una tontería, porque el aire viciado es el mismo. Esta es una de las cosas que hay que abordar con mayor rigurosidad. Por otro lado el fumador se siente discriminado y en realidad lo está, solo que esa discriminación favorece la salud de las mayorías, después de todo de eso se trata la democracia ¿No es así?

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